Cómo enseñar a tu hijo a encontrar errores en frases en inglés
Publicado 20 de octubre de 2026
Tu hijo sabe que two cats lleva s. Sabe que las frases empiezan con mayúscula. Pero cuando la ficha dice «Hay un error en cada frase: encuéntralo y corrígelo», lee la línea, se encoge de hombros y dice que está bien.
Es completamente normal. Saber una regla y darse cuenta de que se ha roto son dos habilidades distintas, y la segunda hay que enseñarla a propósito. La buena noticia es que se aprende con unos minutos al día, con una rutina tan sencilla que sirve a un niño de 6 años y sigue siendo útil en 6.º de Primaria.
Por qué «léelo con atención» no funciona
Cuando leemos, niños y adultos, el cerebro trabaja para entender el significado. Rellena lo que espera ver. There is two cats in the classroom se entiende perfectamente, así que el ojo pasa por encima de is sin detenerse. Corregir errores pide lo contrario: olvidarse un momento del significado y fijarse en la forma de cada palabra.
Decirle a un niño «léelo con atención» no le explica cómo hacerlo. Vuelve a leer la frase a la misma velocidad, buscando el sentido, y se le escapa el mismo error dos veces.
Lo que ayuda es una rutina de revisión corta y siempre igual, para que tu hijo sepa exactamente qué hacer con cada frase en lugar de quedarse mirándola.
Prueba esta semana: la próxima vez que diga «no hay ningún error», no le señales dónde está. Pregúntale «¿qué palabra has revisado primero?». Así sabrás si ya tiene un método.
La rutina de cuatro pasos
Enseña estos pasos en orden. Escríbelos en una tarjeta y déjala junto a la ficha hasta que se conviertan en costumbre.
1. Leer una vez para entender
Deja que tu hijo lea la frase normalmente. ¿Tiene sentido? ¿Quién hace qué y cuándo? Esta primera lectura no es tiempo perdido: le dice si la frase habla de una persona o de varias, y si pasó ayer o pasa todos los días, que son los dos datos de los que dependen la mayoría de los errores gramaticales.
2. Ir despacio: señalar cada palabra
Ahora debe leerla otra vez con el dedo (o el lápiz) debajo de cada palabra, en voz alta. Señalar obliga al ojo a detenerse en cada palabra en vez de saltar las conocidas. En los primeros cursos, este paso por sí solo encuentra la mayoría de los errores de mayúsculas y puntos.
3. Revisar el principio y el final
Mira la primera palabra (¿mayúscula?), la última (¿punto o signo de interrogación?) y cualquier nombre, día de la semana o mes (¿mayúscula?). Son los puntos más fáciles de comprobar y los errores más frecuentes desde el principio. Ojo: en inglés los días y los meses van con mayúscula, al contrario que en español.
4. Comprobar las tres concordancias
Después, comprueba que las palabras encajan entre sí:
- Número: ¿uno o varios? two cat → two cats; There is two cats → There are two cats.
- Persona: ¿quién lo hace? he go → he goes; they plays → they play.
- Tiempo: ¿cuándo pasó? Yesterday I play → Yesterday I played.
La mayoría de los errores que se esconden en los ejercicios de primaria rompen una de estas tres concordancias. Si tu hijo se acostumbra a preguntarse «¿cuántos?, ¿quién?, ¿cuándo?», encontrará muchos más errores que releyendo.
Prueba esta semana: practicad solo el paso 3 durante unos días: primera palabra, última palabra, nombres. Es rápido, da confianza y encuentra errores reales.
Leer en voz alta: el oído detecta lo que el ojo no ve
Los niños que hablan inglés en casa a menudo oyen el error antes de poder explicarlo: «She don’t like it… suena raro». Los niños que aprenden inglés como lengua extranjera quizá aún no tengan ese instinto, pero leer en voz alta les obliga a ir más despacio y a no saltarse ninguna palabra.
Si el inglés no es tu fuerte, no necesitas juzgar si la frase suena bien. Tu papel es pedirle que la lea despacio, en voz alta, parando en cada palabra. Solo con eso ya lee de otra manera.
Corregir y decir por qué
Encontrar el error es la mitad del trabajo. En los exámenes suele pedirse también la corrección, y escribir la palabra correcta es donde el niño demuestra que entiende la regla.
Anímale a dar un motivo de una línea por cada corrección:
- «two cat → two cats, porque son dos».
- «monday → Monday, porque en inglés los días van con mayúscula».
- «I goed → I went, porque go es irregular».
Un niño que sabe decir por qué encontrará el mismo tipo de error la próxima vez; uno que ha adivinado, no. No hacen falta términos gramaticales: «porque son dos» vale tanto como «plural», y en español está perfecto.
Si quieres entender la gramática de los errores más comunes, las guías para padres de GrammarEasy sobre los tiempos verbales y in / on / at lo explican con más detalle.
Prueba esta semana: por cada corrección, pregunta «¿por qué?» una sola vez. Acepta cualquier motivo correcto, en cualquier idioma.
Empezar poco a poco
Corregir cansa, porque obliga a frenar la forma natural de leer. Mantén las sesiones cortas:
- 1.º–2.º de Primaria: de tres a cinco frases sueltas, un error en cada una, unos cinco minutos.
- 3.º de Primaria: cinco o seis frases, algunas con dos errores.
- 4.º–6.º de Primaria: un texto corto de cinco a ocho frases, con un error en algunas líneas.
Diez minutos, tres o cuatro veces por semana, funcionan mejor que una sesión larga antes del examen. Y para mientras todavía va bien.
Qué tipos de error aparecen en cada curso lo tienes en errores típicos en inglés por curso, y si quieres material para empezar esta misma noche, aquí tienes 20 frases para corregir con soluciones.
Convertirlo en un juego
Los niños buscan errores con mucho más gusto cuando parece un juego. Algunas ideas:
- Cambio de papeles. Tú escribes una frase con un error y tu hijo hace de profe y te corrige. Al principio, haz errores evidentes.
- Con puntos. Un punto por encontrar el error, otro por corregirlo y un extra por hacerlo rápido.
- Nada de rojo para los fallos. Un fallo significa que está buscando. Celebra lo que encuentra.
Este último punto es justo como diseñamos ProofreadEasy: cada error encontrado recibe un círculo de boli rojo, pero un toque equivocado pone la palabra en gris, nunca en rojo, y solo resta una estrella.
Si vas a usar fichas de ejercicios en casa, en fichas de inglés «encuentra el error» explicamos cómo sacarles partido sin que se conviertan en un castigo.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad pueden empezar los niños a corregir errores?
La mayoría puede empezar en 1.º de Primaria (6 años), en cuanto lee frases sencillas por su cuenta. Empieza por mayúsculas, puntos y a / an, con un error por frase, y añade errores gramaticales a partir de 2.º.
¿Debo decirle dónde está el error?
No enseguida. Primero haz una pregunta que le guíe («mira la última palabra» o «¿cuántos gatos hay?»). Si aun así no lo encuentra, enséñaselo, y luego dale una frase parecida para que encuentre él solo el mismo tipo de error.
Mi inglés no es muy bueno. ¿Puedo ayudarle igualmente?
Sí. Puedes guiar la rutina —leer despacio, señalar cada palabra, revisar el principio y el final, leer en voz alta— sin ser experto. Para el «por qué», usa un solucionario o una app con explicaciones, y deja que tu hijo te lo explique a ti.
¿En qué se diferencia corregir errores de revisar la redacción de mi hijo?
En un ejercicio de corregir errores, los errores están puestos a propósito, suele haber un número fijo y cada uno tiene una corrección clara. Revisar una redacción es abierto. La rutina es la misma, por eso practicar con errores también ayuda a los niños a revisar lo que escriben.
¿Cuántas frases practicamos cada vez?
Con cinco a diez minutos basta: de tres a cinco frases en 1.º–2.º, cinco o seis en 3.º y un texto corto en 4.º–6.º. La práctica corta y frecuente funciona mejor que las sesiones largas.
ProofreadEasy convierte esta rutina en un juego: tu hijo toca los errores, los corrige eligiendo entre tres opciones y gana estrellas, y tú lees una explicación clara de cada error en español. Próximamente en el App Store — mira cómo funciona.